jueves, 16 de enero de 2014

Señora Piraquive, No Creemos En El Mismo Dios

Ya conocen el video[1]. La que aparece hablando es la Señora Piraquive, quien es líder del movimiento MIRA (tienen una iglesia y son un partido político). Vestida con un saco color manzana, con un collar que casi toca la mesa desde la cual se erige orgullosa y armada de un micrófono negro, dice que los discapacitados o personas con alguna mutilación física no deberían pasar a un púlpito para enseñar.
Abrumador.
Pero hay más.
Como si no fuera lo suficientemente fuerte lo que acaba de decir, la señor Piraquive sigue con su argumentación. Va un paso más adelante al decir que es un cumplimiento de la Biblia, ya que esta dice que por cuestiones de conciencia (o “estética” para la señora Piraquive, quien confunde términos con una facilidad inaudita) nadie que sufra un daño físico evidente puede guiar a otros, aún si esa persona tiene un corazón inundado de gracia, dones y talentos para ello.
Aún peor.
Pero hay más.
Justo un momento después, la señora Piraquive lleva las cosas más lejos. Para cerrar el círculo, dice que en su iglesia no la pueden obligar a que una persona con limitaciones físicas se pare a enseñar porque es una iglesia “guiada por Dios”, quien fue la persona que puso esa regla. Dios no quiere discapacitados en los púlpitos. Y si alguien se atreve a cuestionarlo, lo castiga.
Un discurso que, obviamente, levanta bastante preguntas.
¿Qué es lo importante, lo sagrado, lo especial del púlpito? ¿Lo sagrado es el púlpito o lo que pasa en el púlpito?
¿Por qué la palabra “púlpito” no está en la Biblia?
¿Qué quiso decir Pablo cuando habló de la conciencia? ¿Por qué no habló del púlpito en ese contexto? ¿Por qué la señora Piraquive habla de la enseñanza cuando Pablo está hablando de la manera de vivir por el bien del hermano?
¿Por qué tanta gente le cree a esta señora que dice leer la Biblia aunque lo que dice no va de acuerdo a la Biblia?
¿El dios del que ella habla se debe escribir con “D” mayúscula o minúscula?
¿Es el Dios que nos vino a mostrar Jesús?
¿La propuesta de la señora Piraquive es cristiana?
¿Es la señora Piraquive cristiana?
¿Por qué el dios que muestra la señora Piraquive no le gustan los discapacitados? ¿Le molestan? ¿Lo denigran? ¿Le dan ira? ¿Los castiga?
Pero una buena pregunta para comenzar es: ¿qué significa ser discapacitado?
Discapacidad es una palabra compuesta por el prefijo dis, usado en el español para referirse a algo que es menos, que está dañado, que no cumple con lo esperado. Una persona discapacitada es alguien que tiene menos capacidades en algún área de la vida. Por diferentes circunstancias, no puede cumplir a cabalidad con el uso de su ser, bien sea mental, física o emocionalmente.
Según esta definición, uno tendría que empezar a pensar no en personas que lo rodean, sino en uno mismo. Todos tenemos áreas de nuestra vida que no funcionan completamente. No usamos la capacidad de nuestro cerebro ¡ni un 10%! Lo usamos menos de lo que es capaz. O existen personas que han sido abusadas y heridas profundamente en su alma, lo cual los discapacita para amar, para perdonar, para no guardar rencor. Escuchamos mucho dolor en sus palabras. O existen personas que no pueden correr por mucho tiempo porque su corazón es muy débil o sus pulmones tiene una discapacidad. Están limitados. Miren con detalle el video de la señora Piraquive y se darán cuenta que justo a su lado hay un señor que utiliza gafas. También es un discapacitado. Sus ojos no están funcionando al ciento por ciento.
Todos somos discapacitados.
Vivimos en un mundo que está quebrado, dañado y en proceso de restauración. No funcionamos a toda máquina. Quizás no estés en una silla de ruedas o tengas que usar un caminador, pero tu alma fue maltratada y estás en proceso de rehabilitación. Tal vez hayas sufrido un accidente que no te permite moverte igual que antes. Probablemente veas que tu cuerpo no es el mismo de hace unos años; ya no tiene la misma capacidad. Los años han hecho su trabajo.
La discapacidad tiene niveles tan diversos como la variedad de seres humanos que han caminado por este planeta.
Por eso cuando Jesús dijo que Dios venía a buscar a los enfermos y no a los sanos, nos hizo una invitación a reconocer que somos necesitados, discapacitados, que las cosas no funcionan completamente bien. La imagen que Jesús nos muestra de Dios es la de un Dios que abraza en el dolor, que recibe a los discapacitados (en cualquier sentido), que entiende el dolor de no funcionar bien, que nos quiere acompañar en el proceso de rehabilitación.
Todos tenemos una imagen de Dios. La señora Piraquive la tiene. Escucha sus declaraciones con cuidado. La imagen que la señora Piraquive tiene es la de un dios que vino a buscar a los sanos y no a los enfermos. Su visión de dios es muy específica.
Si me preguntas si la señora Piraquive cree en dios, sin lugar a dudas te diría que sí.
Si me preguntas si la señora Piraquive es cristiana, sin lugar a dudas te diría que no.
Porque la señora Piraquive cree en un dios diferente al que nos vino mostrar Cristo. No ha abrazado la fe cristiana. Tiene una imagen de dios que no es la imagen de Dios. El dios de la señora Piraquive rechaza en lugar de abrazar; exige en lugar de dar; busca al sano en lugar de sanar al enfermo; te castiga en lugar de salvarte; te discrimina en lugar de amarte. ¡Claro que es un dios!
Pero no es el Dios que Jesús vino a mostrar.
Y yo sigo a Jesús, quien me sigue ayudando en mis muchas discapacidades.
Así que, Señora Piraquive, no creemos en el mismo Dios.


©MiguelPulido


[1] En caso de que no sea así, puedes verlo aquí: http://www.youtube.com/watch?v=weEZ3Ibyock